La deserción en la formación virtual suele originarse en la falta de seguimiento. Estas dos piezas constituyen la diferencia entre la inscripción y la culminación efectiva del programa.
Además del contenido disponible en el campus, cada grupo cuenta con clases en vivo programadas con el docente experto. Son dos sesiones de dos horas por semana, en una franja entre las 6:00 p. m. y las 10:00 p. m., orientadas a mantener el ritmo, resolver dudas en tiempo real y avanzar en el proyecto.
El programa cuenta con varios mentores expertos en cada área, con distintos horarios de disponibilidad. La cita se selecciona en la agenda según la rutina de cada participante. En cada sesión se revisa el avance real, se corrigen errores de fondo y se ajusta la ruta al contexto del aula o del cargo.
Una vez por semana el grupo se reúne para construir, no para recibir teoría. El docente plantea un reto, el grupo lo resuelve en vivo y se comparte la solución. El resultado del taller es un producto concreto.